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>UN BLOG CON TUS ARTÍCULOS DE OPINIÓN, O LOS RECOPILADOS DE LA PRENSA NACIONAL, QUE NOS APORTAN SU GRANITO DE ARENA

domingo, 30 de junio de 2013

Eeeeeee... La segunda... Ya... tal

El ingreso (una de sus palabras preferidas hasta ahora) de Luis Bárcenas en prisión, ha destapado la esperanza de muchos y el temor de unos pocos. Entre estos últimos, nadie parece tan literalmente acojonado como Mariano Rajoy. Nuestro presidente parece el típico niño acomplejado de clase, al que el matón del grupo ha amenazado con partirle los piños si el profe se entera de lo que han sisado del cuarto de materiales. Mariano, con absoluta seguridad, no tuvo la idea de entrar a la hora de patio al cuartucho de los tesoros, pero tampoco rechazó las gomas y los lápices que Luis “el Cabrón” le daba por vigilar la entrada, mientras él se llevaba los portátiles de los profesores.
 
Ahora, Mariano es delegado de curso y quiere olvidar su etapa de pequeño delincuente. Pero Luis, que está castigado en la sala de profesores, no deja de enviarle mensajes nada subliminales recordándole que si lo expulsan del colegio, Mariano se va con él. Los profesores hace tiempo que sospechan de quien durante un tiempo parecía un alumno ejemplar, y de vez en cuando le dejan caer alguna sutil pregunta sobre el tema. Pero Mariano, que consiguió el puesto de delegado a fuerza de tragar quina de los mandones de clase, está muy curtido en el papel de esquivar cuestiones espinosas.
 
Cuando parecía que Luis controlaba incluso el claustro de profesores, Mariano lo defendía a capa y espada frente a quien fuera necesario. Mencionaba su nombre con orgullo y se refería a él como un amigo del alma, por quien estaba dispuesto a poner la cartera sobre el fuego. De aquel tiempo son frases como “Nadie podrá probar que Luis no sea inocente”, que aún son recordadas por los alumnos de los otros grupos, con cierto temor. Pero desde que Luis empezó a pasar más tiempo en la sala de profesores que en el patio, Mariano comenzó a marcar distancias hasta el punto de prohibirse a sí mismo volver a mencionar el nombre del compinche.
 
Esta última semana Luis ya no sale nunca de la sala de castigo. Tiene prohibido el patio y está a la espera de ser expulsado del colegio en cualquier momento. Incluso corre el peligro de que los profesores encuentren el material robado y pierda buena parte del botín reunido durante tantos años de forzar cerraduras. Para cubrirse las espaldas y hacerle ver al delegado que le conviene utilizar sus influencias para que lo dejen en paz, ha ido dejando de forma interesada por los pupitres de clase algunos post-it con pistas que conducen a Mariano.
 
El delegado, a escondidas, maldice el día que se dejó engatusar por Luis para que vigilara la puerta del material, pero al parecer es algo que ya habían hecho los anteriores delegados sin que nada hubiera pasado hasta el momento.
Mariano hace todo lo posible para no encontrarse a solas con los profesores, sale a la carrera al patio, envía grabaciones con la webcam hechas en casa, aduce cansancio y ficticias enfermedades para no asistir a tutoría, y todo tipo de estratagemas de cada vez más complicada ejecución. Pero el viernes no pudo dejar de ir a recoger las notas de fin de curso, y se vio solo ante el claustro de profesores. La tramposa doble pregunta de un avispado profesor lo pilló tan desprevenido que no pudo más que reconocer su culpa con una obviedad: “Eeeeh…la segunda ya tal”.
 
JOSÉ ANTONIO PAREJA - Profesor Universidad de Granada.
Publicado en "El Plural" - 29/6/2013

viernes, 28 de junio de 2013

Hambre de Justicia

Cada poco tiempo necesitamos una ruidosa entrada en prisión para espantar la sensación de impunidad generalizada y rebajar unos grados la temperatura social. Cuanto más antipático, engominado y trajeado sea el encarcelado, mejor. Además, es imprescindible que el reo sea muy representativo de un grupo social odioso, para que funcione la sinécdoque: que la condena de un banquero parezca la condena de todo el sector financiero, como ocurrió en Estados Unidos con Bernard Madoff. Es decir, un chivo expiatorio, un cabeza de turco.
 
Pasó con Díaz Ferrán, cuya entrada en prisión provocó estallidos de júbilo en los barrios obreros. El poderoso ex presidente de la patronal representaba al empresariado más carroñero en sus prácticas, y encarnaba la ideología neoliberal en sus propuestas. De modo que su llegada a Soto del Real fue vivida por despedidos, precarios y explotados en general como una forma de reparación.
Sucedió también con Blesa, aunque fuese por pocos días. La imagen de un banquero entre rejas nos hizo creer que al final se hará justicia y que los granujas que saquearon el país, hincharon la burbuja y se pusieron a salvo de su estallido, acabarán pagando por sus culpas. La alegría duró poco, sí, y hará necesario que otro banquero entre pronto en prisión para que no parezca que los agujeros negros, los rescates, los activos tóxicos, la estafa hipotecaria y las preferentes van a salir gratis.
 
Ahora le toca a Bárcenas, que puede ser visto por muchos como el corrupto por antonomasia, el que se dejaba corromper y al mismo tiempo corrompía a los demás. En su persona concentra todos los delitos existentes en el Código Penal sobre la materia: cohecho, blanqueo, evasión, fraude, falsedad, estafa. En él confluyen la trama Gürtel, las empresas comisionistas, las cuentas en Suiza, la financiación ilegal del PP… Es el cabeza de turco perfecto.
 
Para que el chivo expiatorio cumpla bien su función, es necesario que se trate de un personaje antipático por su riqueza, costumbres, aficiones y soberbia. Díaz Ferrán, Blesa y Bárcenas comparten el gusto por los trajes a medida, el lujo, los cochazos, la caza mayor. A los tres los hemos odiado, y con los tres hemos disfrutado su entrada en prisión por contraste con la vida dorada que habían vivido hasta ese día. Ayer no había medio que no destacase el contraste entre los restaurantes de lujo y los fines de semana de esquí en el extranjero, con la celda que le espera a Bárcenas. Nos encanta ese tipo de cuentos, el triunfador hundido.
 
Nos falta todavía un gobernante entre rejas, que represente los años burbujiles del derroche y el robo de lo público, y pague con su castigo por todos los que actuaron como él. Tenemos a Jaume Matas, que ya fue condenado y era el ideal, con su escobilla de lujo en el váter del palacio. Pero hasta que la sentencia sea firme todavía se hará esperar su entrada en prisión al menos hasta el año que viene, y no sabemos si de aquí a entonces caerá otro gobernante que nos aplaque un poco el hambre de justicia.
 
¿Quién será el próximo preso de lujo? ¿Quizás Iñaki Urdangarín? Otro pijo que nos cae mal, y cuya entrada en prisión mitigaría la sensación de impunidad absoluta que rodea a la familia real. Por ahora se calcula que podrían caerle 17 años, que se quedarían en 4 si reconoce su culpa, y no le librarían de la cárcel. Hasta el rey debe de pensar que, a estas alturas de desprestigio, tener a su yerno una temporadita a la sombra sería hasta una oportunidad para reconstruir la maltrecha imagen de la corona, pasar página sobre los numerosos escándalos que rodean su palacio, y demostrar que como dijo el propio rey “la justicia es igual para todos”.
 
Ahora, en caliente, nos parece fantástico que algunos chorizos de renombre pisen la cárcel. No nos quita el hambre de justicia, pero nos engaña el estómago un rato, y sabe bien. Como un aperitivo. Cuando pasen unos años ya haremos balance de cuántos han acabado entre rejas, y por cuánto tiempo. Disfrutemos por ahora el aperitivo.
 
ISAAC ROSA - Periodista
Publicado en El Diario - 28/6/13

domingo, 23 de junio de 2013

Lo Que Nos Ha Robado Aznar

Jaime del Burgo, ex adalid pepero de la teoría conspiranoica que quiso atribuir a ETA los atentados del 15-M, le ha dicho al juez Pablo Ruz que José María Aznar se llevó sobresueldos por valor de 782.695 euros de las cuentas de Luis Bárcenas. Y que nuestro más querido ex presidente ordenó compensaciones económicas a otros amigos del PP por aquella boquita que antaño ocultaba bajo frondoso bigote. Sin embargo, el fiscal Anticorrupción, Antonio Romeral, se opone a que Aznar declare como testigo en el extraño caso de la contabilidad B del PP.
 
Como ya estamos curados de espantos y de espantapájaros, a nadie extraña que Aznar se pudiera llevar el presunto pellizco A o B de Bárcenas, porque, al fin y al cabo, salvar al PP, a España y a Irak, por poner tres ejemplos, nunca debe de salirle gratis al contribuyente, que es quien financia al PP y a Bárcenas a través de subvenciones e impuestos. Por mí, que se quede con la pasta.
Lo que realmente nos ha robado Aznar es la posibilidad de verle otra vez en directo, en vivo, presumiendo, y ahora ante un juez, de nunca haber metido la mano en la caja, alardeando de solo conocer a Bárcenas, a Correa y al Bigotes de vista, y sacando su abdominal tableta intelectiva para poner al togado en su sitio, por preguntón y bocazas.
 
En calidad de testigo uno no puede mentir, y el espectáculo de ver a Aznar diciendo realmente lo que piensa de sí mismo, lo que siente sobre sí mismo, lo guapo que se ve, lo encantado que está de conocerse, dejaría los índices de audiencia de Gran Hermano o Master Chef a la altura de una película muda protagonizada por la limitadísima gestualidad de Alfredo Pérez Rubalcaba. Yo mismo le pagaría a Aznar los 782.695 euros que presuntamente ha pellizcado solo por verlo en tesitura judicial diciendo sus cosas.

José María Aznar comenzó su fulgurante carrera política vestido de mediocre burocratilla de voz nasal, bautizado como pequeño Charlot por los columnistas de éxito, y ha terminado autoconvenciéndose de que posee poderes sobrenaturales. Cuando se mira en el espejo, sonríe abiertamente porque está contemplando a un superhéroe de la Marvel. No se echa a volar porque no le sale del gaviotero. Pero cuando le apetece lanza llamas por esa boquita, y eso solo puede hacerlo un superhéroe. Que se lo pregunten a Mariano Rajoy, a quien ya le ha chamuscado más de un puro.
 
En el caso de Aznar, la autocomplacencia es la madre de su ciencia, y yo creo que en su ego más íntimo está deseando que lo llame el juez, que lo cite no ya de testigo, sino de imputado, de protagonista, de primera vedette, de prima-donna. Otra cosa sería infravalorar su grandeur, que la tiene por mucho que no sepa hablar francés, ni inglés, ni nada. En cierta ocasión no muy lejana, un retranqueiro ex senador del PP me dijo sobre Aznar una frase muy elocuente: “Cuando escucha a Rajoy decir que si gana las elecciones va a gobernar como Dios manda, Aznar se cree que se está refiriendo a él”.
 
Ahora Aznar está en horas bajas en su propio partido, y los liliputienses del gobierno actual se atreven incluso a sugerirle que se calle, que no ande por ahí pregonando bajadas de impuestos y cosas. Y hasta le quieren arrebatar a su señora la alcaldía de Madrid, a pesar de que se la ganó por incuestionables méritos maritales, sin tener que pasar por esa barriobajera pantomima llamada democracia. Por eso da tanta tristeza que nuestro fiscal Anticorrupción condene a Aznar, de tan aviesa manera, a no regresar a la actualidad informativa, a las portadas hagiográficas de Marhuenda, a los sermones mariacomplejantes de Federico, al prime-time que nunca debió de haber abandonado. Eso, y no el presunto dinero A o B de Bárcenas, es lo que realmente nos está robando Aznar al no comparecer de testigo o de imputado. Su querida, su inimitable presencia.
 
ANIBAL MALBAR - Periodista
Publicado en PUBLICO - 22/6/2013

sábado, 22 de junio de 2013

Austericidio

A la cúpula del Banco de España se le añade otra institución de más bajo contenido democrático (si cabe) pidiendo moderación salarial como medida para salir de la crisis. Da miedo que estas mentes privilegiadas abran un par de libros de Economía, Historia, la Biblia o lo que usen para hacer sus predicciones y lleguen a la conclusión de que mediante un sistema de la esclavitud se puede conseguir tener al 100% de la población ocupada. Esta institución está más que desacreditada para proponer medidas por muchas razones, sólo queremos enumerar las más evidentes y señalar su hipocresía cuando realizan una supuesta autocrítica de los recortes impuestos  en países como Grecia, para luego reincidir en el caso de España. Da igual cual sea el escenario: aumento del déficit, crisis bancaria, alta deuda externa, altas tasas de paro, pues la receta es siempre la misma y siempre contiene la medida comodín de “moderación” salarial y reformas regresivas para los derechos de los trabajadores, lo que no es ninguna propuesta técnica al margen de la ideología que gobierna en estas instituciones internacionales en estrecha relación con los gobernantes de los países que aplican estos recortes, sin cuestionarlos. Si tuviéramos que caracterizar al Fondo sin duda destacaríamos los siguientes rasgos de la institución:
 
Ideología disfrazada de cientifismo técnico. Estamos ante una institución internacional basada en unos principios de representatividad más propios de principios del siglo XIX donde el voto se reparte en función de la aportación económica (principalmente ejercido por varones blancos y conservadores). Esta institución está copada por la derecha más reaccionaria y desde esta postura ideológica sus recomendaciones están enfocadas a favorecer los intereses de una élite representada por los grandes patrimonios con intereses enfrentados a los de la mayor parte de la clase trabajadora.
 
Líderes de dudosa calidad moral e intelectual. No ya porque estemos ante millonarios que pregonan la austeridad para los demás, a eso ya nos ha acostumbrado el gobierno del Partido Popular, sino porque en su cúpula han desfilado personajes de la talla de Rodrigo Rato (Bankero profesional) o Dominique Strauss-Kahn (acosador profesional). Hasta la familia Borbón parece modélica con estas figuras. No debería dejar de sonrojar al señor Rato que cuando él fue presidente decidió integrar en los informes del Fondo el análisis del sector financiero y las vulnerabilidades de los balances bancarios y no tuviese la misma sensibilidad al riesgo cuando se hizo la fusión y salida a bolsa de Bankia.
 
Han fallado continuamente. Esta es una de las cuestiones más sangrantes de todo esto, basan su legitimidad para dar orientaciones políticas en una supuesta habilidad para predecir el futuro o leer la economía, pero tras una sofisticación espuria donde se atreven a predecir tasas de crecimiento con una precisión de decimales (que por supuesto fallan en más ocasiones de las que aciertan), recetas económicas que se apoyan en teorías de austeridad del tipo de las que un chico de 23 años desmontó al ver que se basaban en una tabla Excel con datos erróneos y recetas políticas que han terminado por hundir a Grecia y Portugal. Su propia oficina de evaluación “independiente” (cuyo director gerente es nombrado por la Junta del Fondo) escribía en 2011 que si el FMI fuese un gobierno probablemente se llevaría duras críticas por su falta de rigor, peleas internas, problemas de liderazgo o criterios arbitrarios.
 
Agenda de reformas. Nos gustaría defender una vez más que la solución para salir de la recesión no pasa por la austeridad y el empobrecimiento de la población a pesar de que esta vía sea la que el actual gobierno ha elegido sintonizando con las ideas afines de instituciones como el FMI. Los organismos internacionales no suelen recomendar dotar a la agencia tributaria de fondos y poderes necesarios para perseguir el fraude, eliminar los paraísos fiscales, aplicar condenas más duras para los casos de corrupción, redistribuir la riqueza a través de la política fiscal. En el FMI no se indignan por las andanzas de Rato, por la excarcelación de Blesa, porque el partido que gobierna en España está haciendo todo lo contrario de lo que dijeron en su programa político. Por las mismas razones tampoco se quitan el sueldo blindado, sus indemnizaciones multimillonarias y las pensiones vitalicias y no abogan para sus propios puestos de trabajo el despido libre.
 
Señora Lagarde, su informe está incompleto. Falta añadir que nos pongan grilletes, nos racionen la comida, la productividad se mida en latigazos y en los ratos libres durmamos en barracones.
 
Juan Rafael Ruiz y Patricia Stupariu
Miembros del colectivo "EconoNuestra"*
Publicado en el diario "PUBLICO" - 21/6/13
 
(*) "EconoNuestra" es un colectivo formado por economistas –académicos, investigadores, estudiantes, periodistas– y por todos aquellos que, desde muy diversos ángulos profesionales, se quieren comprometer en el impulso del debate económico desde “otra visión”.

viernes, 21 de junio de 2013

Dni nº 00.000.014-Z

Este pagano que cumple con sus obligaciones tributarias como un auténtico pelele ha tenido que ir a Hacienda en varias ocasiones, y no por gusto, por supuesto.

Una de las veces tuve que ir porque me exigieron presentar unos justificantes, trámite totalmente innecesario ya que la Agencia Tributaria tenía todos los datos y eran coincidentes los suyos y los míos, pero tuve que ir.
Resultó muy enojoso, no sólo por el tiempo que perdí (más de 3 horas), sino también por el que perdieron los trabajadores de Hacienda haciendo trabajos inútiles en lugar de perseguir el fraude, que en España alcanza cifras descomunales.

En otras ocasiones tuve que ir porque había olvidado poner cien euros en una declaración y en otra doscientos ochenta y tantos euros; cantidades de risa que se olvidan por no formar parte de los ingresos habituales. La cuestión es que a mí Hacienda me tiene controlado hasta el último céntimo, pero la Infanta, aún sea por error, no declara 1,5 millones de euros por trece ventas de fincas y nadie le dice nada y mucho menos le cursa una paralela.
¿Es posible que el fraude fiscal en España supere de largo los 50.000 millones de euros y que, como ha quedado claro, a unos se nos controle exhaustivamente y con otros no haya más manga ancha?...

Las confusiones que hay con las propiedades de la Infanta y con su DNI llenan de perplejidad a quienes año tras año hemos de visitar las oficinas de la delegación de Hacienda y comprobar que en ellas no hay más que pobres.
Y es que en España unos somos más Hacienda que otros.
Todos contribuimos a pagar las nóminas de los Inspectores de Hacienda y de sus jefes. Pero el dinero que se deja de recaudar no disminuye.
De pronto inculpan a un famoso, y eso lo hacen todos los gobiernos, y da la impresión de que lo hacen, no ya para asustar, sino para hacer creer que se toman en serio eso de reducir el fraude; pero no se lo cree nadie.
Ya sabemos lo que hay, que es, más o menos, lo que ocurre con la Infanta Cristina de Borbón.

Escrito y enviado por IRÓNICO

lunes, 17 de junio de 2013

Nos Dejarán en Cueros

El mensaje es directo. O somos nosotros, cada uno de nosotros, los que los afianzamos en nuestras exigencias o la podadora del PP nos dejará en cueros.
En cueros económicamente. Nos están desposeyendo de todo lo que es nuestro y parece que nos lo tomamos muy bien.

Con toda la corrupción que asola al país y ya ha bajado a la tercera preocupación de los españoles según la última encuesta. No nos hemos dado cuenta de que si las cuentas hubieran cuadrado, si la especulación con alevosía y ensañamiento no hubiera atrapado a banqueros, inversores, grandes patrimonios y mindundis del mundo de la política, de la empresa y de los sindicatos, España no estaría en números rojos.

El goteo de imputados por corrupción, malversación de fondos o evasión de capitales ya no es un goteo es una cascada. Y ¿qué ocurre cuándo algo empieza a cansar? Que lo rechazamos, que intentamos apartarlo de nuestra cabeza. Lo reducimos a un mal sueño.
Bingo. Si esto pasara, toda esta categoría de mala gente se saldría con la suya. Minimizaremos la corrupción y entraremos en el redil que les gusta: el debate político ficticio, los fuegos artificiales, el ataque al contrario, la exaltación de la patria o el enfrentamiento entre los españoles.


No hay nada que tenga mejor acogida que poner en cuestión a Cataluña y a los catalanes. Incluso más que atacar a los nacionalistas vascos. Es un ejemplo más, hay otros muchos.
El objetivo está claro, jugar a la confusión y al despiste.


¿Es grave? No, grave no, gravísimo. Y ello porque no tenemos “reservas” para jugar en la primera división. No hay a la vista “personas coraje”, con un discurso nuevo, social, envalentonado con la idea de recuperar lo que nos están quitando.


No, los partidos políticos tienen sus naves quemadas. No hay líderes que inspiren transparencia, coherencia, compromiso y dedicación a lo público.
Y, ¿entonces? No sé. Hay voces muy alteradas que claman un patriotismo peligroso, destilan un rencor grabado a fuego, una falta de miras colectivas increíbles. He escuchado afirmar que los datos del Ayuntamiento de Barcelona sobre los niños que no comen lo que tienen que comer, ¡es mentira¡ Que todo es una estrategia para poner en el punto de mira al Gobierno de la Nación.
¿También es mentira que los bancos de alimentos están vacíos? ¿Qué incluso han sido objeto de robos? Dios, me recuerda unas escenas de las guerras de Irak en las que aparecían mercenarios en mercadillos de las montañas vendiendo municiones y armas. Era el ejemplo de la brutalidad y del odio a precio de saldo. Tampoco fue un buen ejemplo la foto de las Azores.
A esto estamos llegando.

Vamos a pegarnos por una comida, por subsistir, por agradecer la mendicidad de un gobierno que enriquece a los de siempre. Y, además, lo hace con desfachatez.
Al final, van a conseguir que las grandes cuestiones sociales queden oscurecidas, en un segundo plano. Lo fundamental para este Gobierno es aquietar a los ciudadanos, que no se muevan, que no piensen, que se crean “enanitos” sin fuerza ni razón.

Bien, ya veremos quién gana. 

EUGENIA BOLAÑOS