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>UN BLOG CON TUS ARTÍCULOS DE OPINIÓN, O LOS RECOPILADOS DE LA PRENSA NACIONAL, QUE NOS APORTAN SU GRANITO DE ARENA

lunes, 23 de diciembre de 2013

¡Que Viva España!

Un torero, un ganadero y el ministro peor valorado de la historia de nuestra democracia haciéndose la foto en la Biblioteca Nacional. ¡Qué contrasentido!

Enrique Ponce (el matador), Carlos Núñez (presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia) y José Ignacio Wert (ministro de Educación, Cultura y Deporte) se valieron de la nobleza inherente a una biblioteca y, mancillando la natural esencia de los libros (pacífica, razonadora), presentaron un plan para el ejercicio de la sangre taurómaca, es decir, para el innoble acto de torturar y asesinar animales (toros, caballos, vaquillas, becerros) por puro vicio y diversión. Actividad que el gobierno del PP declaró Patrimonio Cultural hace un par de meses.
 
Los del trío de los horrores llegaron muy trajeados y encorbatados a presentar el Plan Estratégico Nacional de Fomento y Protección de la Tauromaquia (Pentauro). Pero no pudieron parecer menos paletos de lo que son. Tan paletos, que hasta quieren incluir la tauromaquia en la Marca España. Lo que faltaba para que nos vieran en el extranjero como un país de vergüenza.
 
A eso se dedica el ministro Wert, a impulsar la "mejora y revaloración de la actividad formativa de las escuelas taurinas", donde niños y adolescentes aprenden a torturar y a matar animales sobre el cuerpo inocente, dolorido y sanguinolento, de aterrorizados becerros que son niños también. Esa es la educación y la cultura que fomenta el ministro, después de tener en contra a todos los sectores culturales y a toda la comunidad educativa (alumnos, profesores y padres) por las medidas y recortes que ha perpetrado desde su cartera: aumento del IVA en espectáculos musicales, teatro y cine; cierre de bibliotecas públicas (¡y enfanga con toreros la Biblioteca Nacional!); aumento del ratio de alumnos por aula; eliminación de becas y ayudas; supresión de plazas de profesores; eliminación de la asignatura Educación para la Ciudadanía y creación de las de Valores Sociales y Cívicos y Valores Éticos, al gusto de la Conferencia Episcopal; subida de las tasas universitarias; subida del precio de las guarderías; disminución de las ramas en los institutos; recorte de un 37% del presupuesto en I+D; reducción del presupuesto del CSIC. La verdadera Marca España. La marca de la España que, según el informe PISA, no llega a la media de conocimientos de los alumnos de los países que forman parte de la OCDE ( Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos).
 
Todos los recortes relativos a Educación, Cultura y Deporte suman casi 4.000 millones de euros. Sin embargo, el Plan Pentauro no tiene pudor en anunciar que el Gobierno quiere "modificar las cargas fiscales que implica la fiesta de los toros, con el fin de lograr un tratamiento asimilado al de otras manifestaciones culturales". Es decir, rebajar la carga tributaria de los toros y fomentar incentivos fiscales (por ejemplo, a través de la Ley de Mecenazgo, aún en borrador, en la que Wert ya ha anunciado que quiere incluir los toros). Asimismo, el ministro peor valorado de la democracia ha pactado con el sector taurino (que vive de las subvenciones) que el IVA del 21% bajará cuando lo haga el resto de las actividades culturales, con las que han equiparado la carnicería taurina. Y para colmo, ha pactado con los tauropatas que se destinará parte del 1,5% cultural (porcentaje de los fondos para obras públicas destinados a la conservación del patrimonio histórico) a las plazas de toros que constituyen patrimonio arquitectónico. Sorprendente, dado el estado de abandono y deterioro de tantos edificios históricos.

Como si no fuera suficientemente escandaloso que las corridas de toros hayan vuelto a ser emitidas en la televisión pública española y en horario infantil, el Pentauro también pretende "favorecer la presencia de la tauromaquia en los medios públicos de comunicación social" y llevar a cabo un "refuerzo institucional a la comunicación" relativa a los toros. Todo ello con el propósito de llevar la tauromaquia a la UNESCO para ser declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, algo que nunca sucederá, pues en España no existe consenso social al respecto (todas las encuestas demuestran que los españoles son masivamente contrarios o indiferentes a la practica taurina) ni la UNESCO protegerá jamás una actividad que conlleva semejante violencia.
El Gobierno lanza estos saludos al sol para mantener contento a un sector que vive de las subvenciones públicas (recibe más de 500 millones) y está en imparable caída (según estudios de la Plataforma La Tortura no es Cultura, la celebración de festejos taurinos ha caído en un 50% en los últimos 5 años y la plaza de Las Ventas de Madrid ha perdido 40.000 espectadores en un año -mientras que los del cine aumentaron en un 37%).
 
Por debajo de toda esta batería de medidas de fomento a la tauromaquia se esconde el profundo anticatalanismo de los españolistas del Gobierno, que no soportan que Cataluña prohibiera en 2010 las corridas de toros y que no soportan haber fracasado en su intento de declararlas Bien de Interés Cultural. Queda además clara, en este contexto de recortes en Educación o Sanidad, que la escandalosa prioridad del Gobierno es la protección y financiación del maltrato animal. Y se delata la ideología de la derecha española, del PP.
 
El cínico de Wert ha declarado que las 46 medidas del Plan Pentauro "le cuestan cero euros a los contribuyentes". Inmoral y mentiroso, el encorbatado amigo de los matadores. El del trío de los horrores: un ministro, un ganadero de lidia y un torero. ¡Que viva España!
 
RUTH TOLEDANO - Periodista
Publicado en "El Diario" - 22/12/13

domingo, 22 de diciembre de 2013

Gallardón y Rouco Varela -1-

Noqueados como nos tienen sin trabajo digno, sin derechos, con miedo al paro, a la vejez, a no poder pagar la hipoteca, a ponernos enfermos y que no nos atiendan si no tenemos dinero… han decidido ir ya a cara descubierta y rematar la faena. El aviso más elocuente de hasta dónde están dispuestos a pisotearnos estos chicos del gobierno pp era hasta ahora la mal llamada ley de seguridad ciudadana, donde al que ose moverse se le van a acabar cayendo los palos del sombrajo. Pensábamos que Fernández Díaz, numerario del opus y más facha que la madre que lo parió, había puesto el listón tan alto que sería difícil superarlo.
 
Pero qué va. Ahí está el inefable Gallardín-Fachardón, atildado y resuelto tras sobrevivir a un misterioso accidente doméstico el pasado fin de semana. Las dos costillas rotas al caerse por las escaleras de su casa hace solo cinco días no le han impedido al ministro de Justicia plantarse en la Moncloa este viernes con su traje de rayas y su impoluta camisa blanca para protagonizar la actuación más fascista de toda su vida política.
 
Este melómano que apunta maneras de megalómano tenía engañada, al parecer, a buena parte de la parroquia política y periodística de este país que lo encuadraba en la derecha moderada. ¿Ha sufrido una temible y temida transmutación o siempre fue así de fanático el muchacho y consiguió disimularlo? No lo sé. El caso es que este viernes, por fin, si alguna vez pareció modosito, se ha quitado la careta del todo y ha enseñado al mundo su verdadero rostro de ultra recalcitrante. Ningún ministro de derechas se atrevió jamás en democracia a soltarse tan descaradamente el pelo como el estomagante, pijo y redicho Gallardón lo ha hecho este viernes.
 
Ha humillado a las mujeres, las ha tratado como ciudadanas de segunda y, en algún pasaje de su comparecencia, directamente como subnormales. No se puede ser tan mala gente. Cínico, vale; mentiroso nos duele, aunque ya estamos acostumbrados y no nos extraña nada… pero los argumentos que ha esgrimido para defender su indefendible “anteproyecto de Ley Orgánica para la protección de la vida del concebido y de los derechos de la mujer embarazada” solo los puede plantear una mala persona.
 
Traduzcamos el “anteproyecto de ley” al castellano, que para hablar en plan técnico ya sobran expertos: Lo que va a suceder si se aprueba tal como se ha presentado es que la posibilidad de abortar en España desaparece de hecho. Será una disuasoria carrera de obstáculos para las pocas mujeres que se encuentren en alguno de los supuestos permitidos. El aborto dejará de ser un derecho y solo se permitirá en caso de violación denunciada o de riesgo para la madre que suponga “un menoscabo duradero” de su salud. Por malformación fetal ya no se podrá abortar salvo si es “incompatible con la vida”. Aún así se necesitará el aval de dos médicos ajenos a la clínica… y siete días de reflexión.
O sea, palos en las ruedas de la bicicleta, chinas en el zapato para acojonar a quien se proponga abortar hasta hacerla desistir. Cortapisas, condicionantes, trámites burocráticos… Conclusión: hay que tener mucho tiempo, ser muy cabezona y disponer de una alta dosis de fuerza de voluntad y de complicidad y apoyo a tu alrededor para superar la carrera de obstáculos que la ley del repelente, retrógrado e hipócrita Gallardón va a poner en el camino a las pocas mujeres que cumplan los requisitos para abortar en España.
 
 
En un asunto donde la premura es básica eso equivale a desanimarlas, a añadirle más problemas a los que ya tienen en momentos tan traumáticos y necesitados de ayuda, a no facilitarles en absoluto las cosas cuando viven uno de los episodios más duros de su vida. Eso a las que se les permita abortar, que serán muy pocas. Y aún va el tío y tiene los huevos de decir que esta reforma “protege a la mujer” y es “más constitucional que la de 2010″ porque se basa en la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional de 1985. Sin que se le mueva un músculo de la cara suelta en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que lo hace “para regular un acontecimiento dramático, en defensa de los Derechos Humanos, porque es obligación del Estado defender toda vida”. Y no contento con los insultos a la inteligencia que llevaba ya proferidos va el muy sobrao y se felicita “porque es la primera vez en la historia que no se penaliza a la mujer por abortar”. Paternalista y perdonavidas, redondea precisando que en caso de violación de la ley, quien haya interrumpido su embarazo fuera de los supuestos y plazos establecidos no será penada ni multada, mientras que el profesional sanitario que lo practique será penalizado “en los mismos términos que en la ley actual”.
 
En resumen, sin marear ya más la perdiz y en roman paladino: que la única solución que le queda a la mujer que quiera abortar, si la propuesta de este petimetre sale adelante, será tirar por la calle de en medio, es decir, optar por el aborto clandestino como hace treinta y cuarenta años, con todos los riesgos sanitarios y legales que eso conlleva, o volver a pedir dinero prestado a amigos y conocidos para ir a abortar a Londres. La otra opción, la de acabar pariendo el bebé que no quieres tener, volverá a infestar de familias traumatizadas un tejido social ya de por sí depauperado, puteado y machacado, y que solo encuentra dificultades para sobrevivir por culpa de las leyes peperas que van haciendo fosfatina todos los derechos laborales y sociales que teníamos hasta hace poco.
 
Las víctímas del “anteproyecto” de Gallardón no van a ser quienes tengan dinero para solucionar su problema o imaginación para salir de la trampa. Serán las más indefensas, las más débiles, las más desprotegidas, que habrán de añadir esta nueva y cruel putada a todas las que ya están sufriendo por pertenecer a una familia con muchos miembros en paro, o con deudas que no saben cómo pagar o con dificultades mil para encontrar un trabajo digno que les reporte un mínimo respiro.
Gallardón y la iglesia católica que lo respalda y aplaude saben que con esta ley contribuyen a la desgracia y la infelicidad de muchos, que van a traer la ruina a centenares de hogares y la desesperación a miles de chicas jóvenes a las que se les truncará la vida. Lo saben pero a estos fundamentalistas de medio pelo les da igual.
 
No importa que ya en toda Europa no exista ningún país que se planteen las cosas así, no importa que eso nos devuelva cuarenta años atrás en el túnel del tiempo, no importa que eso traiga tristeza y tragedia a muchas familias. Lo que importa es que la iglesia esté contenta y que la caverna se anote un notable triunfo. Sometidos a los designios de Merkel como están, ahora redondean la faena sometiéndose a la voluntad del sector más retrógrado e intolerante de la iglesia española. A los que son más papistas que el papa.
 
JUAN TORTOSA - Periodista
Publica en "Público"- 21/12/13

Gallardón y Rouco Varela -2-

El PSOE abandonó el marxismo al inicio de la Transición, pero el PP no ha sido capaz de dejar de gobernar bajo las directrices de la Iglesia católica. La reforma del aborto aprobada en el Consejo de Ministros este viernes es la mejor prueba de ello.

Yo he oído decir a miembros del Gobierno que era razonable la actual legislación del aborto, equiparable -incluso a la baja- a las leyes que hay en toda Europa. Yo he recopilado comentarios de miembros del Grupo Parlamentario Popular afirmando que esto era una cabezonería intolerable del ministro de Justicia, que se iba a frenar.

Yo he escuchado a diputados del Partido Popular comentándome que no había ninguna necesidad de abrir este debate, cuando con la actual ley el número de abortos había disminuido.

Pero el PP está en manos de Rouco Varela, que quería ganar su última batalla, y tenía a un "tonto útil" como Alberto Ruiz-Gallardón para darla. "Yo soy Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre.. ¡Prepárate a morir!". No sé, pero esta frase la tengo todo el día en la cabeza, desde que le escuché hacer demagogia en la rueda de prensa del Consejo de Ministros. La diferencia es que Iñigo Montoya luchaba por una causa justa y Gallardón, en su venganza personal, se ha propuesto castigar a todas las mujeres de este país.

 Ha hecho la ley del aborto más restrictiva de Europa, la que quería la Iglesia, la que vuelve a tutelar a las mujeres en sus decisiones, la más retrógrada que se conoce. Y todo ello, bajo el amparo de la Jerarquía eclesiástica y la celebracion de los grupos más ultraconservadores que, al parecer, han sido los únicos consultados.

Gallardón miente en la interpretación de la doctrina del Constitucional, saca pecho porque no se penaliza a la mujer por abortar -ninguna mujer ha ido a la cárcel por ello en toda la democracia- y vende como un gran logro que las mujeres de 16 a 18 años no puedan abortar sin el permiso de sus progenitores como mantenía la anterior legislación, cuando suponen el 0,4% de los casos y, en su mayoría, por motivos que serían hasta muy duros relatar aquí.

Pero esto no es el cumplimiento de una promesa electoral del PP. Es un pacto con la Iglesia católica, que sigue dando las directrices a la derecha española.

No es cierto que sea para contentar a una parte de su electorado, no es verdad que hubiera una necesidad social para hacerlo y, lo que es peor, no va a cambiar nada. Las mujeres españolas seguirán abortando cuando ellas lo decidan. Eso sí, en peores condiciones, con riesgo para sus vidas en muchos casos y, las que tengan posibilidades económica, pasarán tranquilamente las fronteras europeas a otros países con una legislación razonable: "Yo a Londres, tú a Alemania". Movilidad exterior le llaman.

El "progre" de Gallardón ha cumplido su último servicio público. Se ha salido con la suya. "Yo soy Iñigo Montoya, tú mataste a mi padre... ¡Prepárate a morir". Pero, aún a riesgo de volver a equivocarme, esta ley que atenta contra los derechos básicos de las mujeres no le va a salir gratis al Gobierno, ni al ministro de Justicia. Y marcará un punto de inflexión muy importante. Al tiempo.

MANUEL SANCHEZ - Periodista
Publicado en "El Diario" - 20/12/13

martes, 17 de diciembre de 2013

Blesa y Caja Madrid

Cinco datos que no hay que olvidar sobre el caso Blesa y Caja Madrid:
 
1. Caja Madrid no era una caja más. Fue la primera de las siete novias agrupadas en Bankia, una boda que terminó en funeral. De herencia nos dejó el mayor agujero de la historia financiera española: un pufo de 22.000 millones de euros que provocó el rescate y la intervención de la troika. No hay un solo español –no sólo los de las preferentes– que no sea afectado directo de esta quiebra. Todos los ciudadanos, nuestros hijos, nuestros nietos, pagarán durante años por lo que allí sucedió.
 
2. Miguel Blesa tampoco es un banquero más. Su primer contacto con el sector financiero fue en septiembre de 1996, cuando llegó al consejo de Caja Madrid. Sólo dos meses después, ya estaba preparado para presidir la tercera entidad financiera del país, un sillón que ocupó durante casi 13 años. ¿Su única cualidad conocida para el puesto? ¿La mejor línea de su currículum? Ser amigo íntimo y leal del presidente del Gobierno José María Aznar.
 
3. Los emails de Blesa desde su buzón corporativo de Caja Madrid no son unos correos más. Son las pruebas que permitieron al juez Elpidio José Silva enviar a la cárcel al banquero, con razón. En ellos queda claro que la quiebra de esa caja con tres siglos de historia no fue culpa de una azarosa casualidad, sino que tuvo mucho que ver con su desastrosa dirección. Miguel Blesa gestionaba este banco casi público como si fuese un chiringuito de su propiedad. Repartía favores, créditos y enchufes con absoluta arbitrariedad. Un día era su sobrina, otro era el exministro José Barrionuevo, el siguiente era el hermano de Pío García Escudero, o Esperanza Aguirre, o José María Aznar.
 
4. Las conversaciones de Blesa con sus cuates son el mejor ejemplo del capitalismo de amiguetes que ha hundido a este país. Los correos explican cómo funciona el poder de la España cañí y dejan en evidencia la hipocresía de esos "liberales" que critican las "mamandurrias", hablan de "meritocracia" y dan lecciones de moral a los demás, mientras exprimen los recursos públicos para su uso y disfrute personal. La derecha española queda retratada, pero la izquierda también: vendida a cambio de un plato de consejo y una tarjeta de crédito "black".
 
5. Lo ocurrido en Caja Madrid no fue sólo feo, negligente o inmoral; va mucho más allá. Las tarjetas de crédito "black a efectos fiscales" y los generosos sueldos con los que Blesa premiaba a los dóciles consejeros en la caja del PSOE, de IU o de CCOO apuntan a varios delitos económicos. Las gestiones de algunos políticos ante Blesa entran de lleno en el terreno del tráfico de influencias. Las preferentes de las que tanto se alegraba Blesa van a ser juzgadas como estafa. Los créditos a dedo podrían violar las normativas bancarias y las compras negligentes –o los créditos al consejero Díaz Ferrán– son serios indicios de delitos societarios de extrema gravedad.
 
Por mucho que lo diga la Audiencia Provincial de Madrid o el fiscal, estos correos no afectan a "la intimidad" de Miguel Blesa, sino que justifican más que de sobra la reapertura inminente de esta investigación judicial. Es urgente, por salud democrática; porque no hacerlo es dar por buena la injusticia, el abuso de poder y la impunidad.
 

IGNACIO ESCOLAR - Periodista y Director de eldiario.es
Publicado en "El Diario" - 16/12/13

lunes, 16 de diciembre de 2013

Visita a Barcelona

Hoy inserto este artículo de una periodista de las llamadas "del corazón", que por su sencillez y sin usar frases grandilocuentes refleja la realidad que vivimos en mi ciudad -Barcelona-, debido a ello, creo debe ser incluido en este blog de articulistas cuya visión aporta datos a tener en consideración.
 
"Cada año, con motivo del puente de la Constitución, viajo a algún lugar de España o del extranjero. El año pasado estuve en Extremadura, y éste aprovechando que los meteorólogos anunciaban buen tiempo piqué billete del AVE y me fui a Barcelona, una de las ciudades más bellas y acogedoras del mundo. Donde pese a lo que diga la propaganda puedes pasear, comer, cenar, comprar sin que nadie te dé patadas en el trasero y sin tener que utilizar otro idioma que el castellano. Lástima que los políticos, enzarzados en batallas imposibles, no se den cuenta del daño que estas luchas intestinas hacen a la ciudadanía, a los comerciantes, a las relaciones entre personas y Comunidades Autónomas.
 
Pasear por las Ramblas, por las callejuelas del barrio gótico donde todavía se conservan las tiendas de toda la vida donde igual puedes comprar unos cuchillos maravillosos que una brocha para el afeitado ultima generación o por el Paseo de Gracia o por el puerto deportivo, es un goce para el cuerpo y para la mente.
Por eso yo les diría a todos aquellos que asocian Madrid a Ana Botella o Barcelona a Artur Mas, que hagan el esfuerzo de separar el heno de la paja y valorar las muchas cosas buenas que tiene este país, tan diverso, tan rico en cultura y lenguas.

Por eso, para comprobar con mis propios ojos si las cosas que se publican o dicen son ciertas o producto de la propaganda, me fui a Barcelona. Doy fe que de igual manera que Madrid es la ciudad donde a nadie se le pregunta de donde viene ni a donde va, en Barcelona la gente está deseosa de dar a conocer su cultura, sus edificios más emblemáticos: La Sagrada Familia, El Liceo, Casa Fuster, donde además de cenar o tomarte una copa puedes escuchar un buen concierto de jazz, en un ambiente de lo más cosmopolita; o el nuevo Lio Ibiza, en el Teatro Principal, en el que la combinación de cena, cabaret y club, es explosiva. Con una oferta de música, baile y voces tan variada, que lo habitual es que el público -de todas las edades y condiciones económicas- se sume a la fiesta sin complejos y solo con unas ganas enormes de divertirse. Ya me gustaría que tuviéramos un Lio en Madrid.
 
Si ya Unamuno o Pío Baroja (no recuerdo quién de los dos) decía que los nacionalismos se curan viajando, es lo que necesitarían hacer los nacionalismos extremos, viajar más, conocer a gente de todos los colores, incluso a los que no piensan como ellos, hablar de sus problemas, de sus diferencias, ya que es la única manera de acercar posiciones. Es lo que hicieron Tarradellas, Pujol, Tierno Galván, Adolfo Suárez, Felipe González, Carrillo, Fraga, y tantos otros políticos como lucharon para que en España no se vuelvan a repetir las luchas intestinas entre hermanos. Un viaje a Barcelona reconforta, tranquiliza y, sobre todo, nos dice mucho del sentido común y el respeto que se respira en esa hermosa ciudad".
 
ROSA VILLACASTIN - Periodista de Sociedad
Publicado en "La Voz Libre" -13/12/13

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Putas, Gallardón, Adelson y Eurovegas

Nuestro afamado ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, nos está preparando un nuevo Código Penal que nos va a facilitar mucho lo de ir de putas. Para que luego diga el rojerío que sufrimos un Gobierno de meapilas bajo el azul católico de España. De aprobarse la nueva redacción del artículo 187 de este esforzado borrador jurídico, el proxenetismo será totalmente legal en España. Sólo será castigado con penas de dos a cuatro años de cárcel caso de que lo prostituido, varón o hembra, “se encuentre en una situación de dependencia personal y económica que no le deje otra alternativa, real o aceptable, que el ejercicio de la prostitución”, o que “se le impongan para su ejercicio condiciones gravosas, desproporcionadas o abusivas”.
 
El proxeneta se convierte así en un empresario más, expuesto a ser sancionado si sus trabajadores demuestran estar de una forma u otra esclavizados, pero puede regentar su burdel delante de la pasma como quien regenta una mercería si cumple ciertas normas. Como la de no dejar marcas en el rostro cuando pega a sus chicas o la de tener una pequeña red de sicarios que, en caso de denuncia, dé su merecido a la denunciante o a la familia de la denunciante, que habrá sido previamente vigilada. Es muy fácil conseguir la omertà del puto y de la puta, que no se chivará de su secuestro ni al juez ni a la pasma ni menos a un inspector de lo laboral. Así ha funcionado toda la vida la mafia de la prostitución, a la que ahora Gallardón otorga galones de legalidad y hasta honorabilidad.
 
La maniobra de nuestro Gobierno tiene una razón de ser, un objetivo docto, un alto designio. El siguiente paso será reducir el IVA en los prostíbulos. Cristóbal Montoro nos va a poner el IVA cultural mucho más alto que el IVA-puta. Al tiempo. Porque esta reforma del Código Penal se la está dictando a nuestro ministro Sheldon Adelson, ese señor bajito que ya nos mandó derogar la ley anti tabaco y que quiere poner en España el Eurovegas. Y Rajoy y sus mariachis arrodillan la rojigualda ante Adelson para que Eurovegas no se escape de España, que Eurovegas es el futuro, es la marca España, es la Pinta, La Niña y la Santamaría de la salida de la crisis, es más que la olimpiada, el Museo del Prado y la Virgen del Rocío. Eurovegas es como DisneyWorld, pero con tragaperras y con putas. Ya se ve a nuestro De Guindos sacando en el futuro premios de las tragaperras de Adelson para pagar a los pensionistas y a los jubilatas de Lehman Brothers.
 
A mí, como español, no me apetece ir de putas con Gallardón y con Adelson por Eurovegas, así que prefiero que el proxenetismo sea un negocio ilegal. O sea, que el Código Penal me valía como estaba, y se hubieran ahorrado el gasto. Tampoco creo que a nuestros ministros del Opus les apetezca irse de putas por Eurovegas con Adelson y Gallardón, aunque todavía no les he oído pronunciarse. Se conoce que la reforma les pilló rezando.
 
Además, como Victor Hugo, creo que la prostitución es una forma de esclavitud. Nadie quiere ser puto o puta. Ninguna niña, cuando se le pregunta qué quiere ser de mayor, te contesta que puta. Ningún padre o madre anhela que su hijo o hija opten por la húmeda licenciatura.
Lo de ser puta tiene una connotación mala por lo general, quiero decir, así que pienso que esta ley es un paso atrás para la dignidad y la libertad del hombre y de la mujer, un golpe bajo a la moral de los que la redactan y a mi ética, una invitación a los mercaderes a que vuelvan a adueñarse de los templos. Los mercaderes de la carne, en este caso. Los designios de los presidentes y ministros católicos son clamorosamente inescrutables.

¡Mira que mandarnos a los fieles a ir de putas!...
 
ANIBAL MALBAR
Publicado en "Público" - 11/12/2013